A donde iré, a que me dedicare,
para que soy bueno, cuan será mi elemento; son preguntas que tal vez persigan a
la humanidad desde que se atrevió a tener conciencia. Bueno, algo parecido me está
pasando por estos días. Sé que ya estudie una carrera e hice una especialización
clínica, pero eso no me invita al éxito. No es un boleto que lo garantice, pero
tal vez si pueda llegar a ser uno de despegue.
Entonces, ¿a qué quiero dedicar
mi vida? Aun no lo sé con certeza, la verdad que aún no sé cómo empezar aquello
que deseo tanto. Tal vez deba comenzar con lo que tengo ahora. Bueno pues ahí
va; tengo 26 años, una familia de cuatro miembros (madre, padre y hermano), una
depa alquilado en Arequipa, una novia que me ama y me apoya, dos perros que
cada día se hacen más humanos y una deuda en el banco. Del otro lado, tengo
interés por las artes visuales, el manejo de grupos y el poder inspirar a otras
personas a ser mejores cada día. Esta es mi materia prima, sin secretos ni
cambios “parecidos a lo real”.
Ahora viene la pregunta un tanto más
difícil ¿Qué hago con esto?...y ahí aparece el vacío... El blanco, la nada, el
miedo, el temor, las dudas. Las inseguridades y, sobre todo los demás, el
orgullo, ese infeliz que me atrapa cada vez que pareciera que me encuentro
indefenso. Puta madre, quiero hacer algo distinto, ver la vida desde el arte
ser más de lo que soy, no por los ceros en mi cuenta bancaria, sino por la
gente a la que pueda llegar a inspirar a seguir el camino que dicte su talento
y encuentro con el elemento para el que este mejor predispuesto.
Temo fracasar por lanzarme a la
piscina, creo q necesito más dinero para cambiar todo, para generar una empresa,
para hacerme un nombre confiable, para demostrar que se con la acumulación de más
cartones,...y aun así siento que no es necesario. Lo sé, porque solo me
interesa leer y pintar, crear con pinceles y lápices, mostrar a otros que
vivimos en un mundo imaginario, donde todo fue creado por alguien que se arriesgó
a hacerlo. ¿Y yo? Qué mierda hago con esto que se. Me quedo sentado en la mesa
de mi departamento, frente a este computador, viendo películas y escuchando
música… Evitando lo real e imaginando que la oportunidad llegara cuando algo
más suceda…
En serio, ya no aguanto más, quiero
conectarme con mi elemento por completo y vivir para ello. Ver cómo pasa el
tiempo y tener una familia a la que pueda amar tanto como imagino que lo hare.
Estar en una casa que llame mía, pintar las paredes con lo que soñé el día
anterior, besar a mis hijos en las noches y hacerles el desayuno, besar a la
mujer que amo en el jardín, donde plantemos cada planta que deseemos.
Si, lo sé, estoy imaginando… pero,
si no comienzo por ahí, como sé que se hará real. Algo me dice que llego el
momento de cambiar algunas cosas y arriesgarme. Bien dice la Gestalt, el vacío
es fértil y el no saber es el mejor comienzo para empezar a aprender.